Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Jueves de la Semana IV del Tiempo de Cuaresma.
Lecturas: Jn 6, 31-47.
Hoy Jesús se manifiesta en total unión con el Padre, y con la Antigua Alianza a través de Moisés.
En la discusión con los escribas y fariseos, Jesús apela a caer en la cuenta de sus obras, manifestación de su plena comunión con Dios. Su obra, su quehacer, revela esa unión: son obra del Padre.
Jesús también se manifiesta unido a Moisés, a la Alianza de Dios con su pueblo: será el mismo Moisés quien pida aceptar a Jesús como la promesa hecha por Dios a su pueblo.
Podemos leer despacio este texto, un tanto complejo, y contemplar esa íntima unión de Jesús con el Padre, sabiendo que Él es la promesa de Dios a su pueblo, a la humanidad..
José Luis, vuestro Párroco