Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario (Ciclo C).
Jesucristo, Rey del Universo.
Lecturas: Lc 23, 35-43.
Es curioso que para «presentar» a este rey del universo, el Evangelista nos le muestre en una cruz, agonizando. Pero por encima de su agonía y su dolor, está siempre la compasión y el consuelo que muestra Jesús. Tal vez por ello sea el Rey: transforma el mundo, la humanidad, la creación, el universo, desde el amor.
Hoy al fijarnos en el título de esta fiesta, podemos contemplar al Maestro colgado en la cruz, y dando consuelo y esperanza, acogiendo a aquel que acude a Él. Rey de la compasión y el amor.
Estemos con Él.
José Luis, vuestro Párroco
