Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo II del Tiempo de Adviento. Ciclo A.
Lecturas: Mt 3, 1-12.
Es admirable la postura de Juan Bautista: todo un líder que arrastra multitudes, pero que se siente como una voz que grita en el desierto, que sabe que el importante es otro, y que se siente como un pregonero que invita a acoger. Realmente un gran hombre.
Y realmente un Dios admirable, que se deja anunciar no por grandes medios, sino por un hombre con experiencia de haberle encontrado. En el desierto, pero «moviendo multitudes».
Aprendamos hoy de este hombre, y de este Dios.
José Luis, vuestro Párroco
