Para leer el Evangelio: sábado 27 diciembre 2025

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Sábado dentro de la Octava de Navidad. Ciclo A
Día 27 de diciembre, San Juan Apóstol y Evangelista
Lecturas: Jn 20, 2-8.

Los tres días siguientes a la Navidad del Señor, tienen un sentido especial.

Ayer hemos recordado al primer mártir o testigo de la fe, San Esteban. El día 28, a los Santos Inocentes, los que sin saberlo, dan su vida por Cristo. Y hoy día 27, recordamos a un testigo escepcional: el Apóstol que tiene con Jesús una especial relación, y se siente «amado» por el Maestro.

Fue el primer apóstol en creer, porque tenía un corazón enamorado. Al tener un corazón enamorado, estaba inclinado a la fe. Sabía que aquel a quien tanto amaba no podía morir. Es, pues, el apóstol del amor. En su evangelio anuncia el amor que Dios nos tiene. Además, es el Evangelio de San Juan el que recoge el mandamiento del amor que el Señor nos dio.

Juan tiene una relación especial con Jesús. En la cena se recostó sobre el pecho del Señor.

La función de San Juan es guiarnos a una comprensión más profunda del misterio de Cristo: tener un conocimiento interno del amor de Cristo, un conocimiento intuitivo, contemplativo, amoroso.

Hoy podemos visualizar el relato contado en el texto: fijarnos en cómo Juan llega a la tumba, espera a Pedro, y al verla vacía, «cree». Y pedirle que tengamos ese conocimiento interno e íntimo del corazón del Maestro.

José Luis, vuestro Párroco