Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Miércoles. Feria de Navidad. Ciclo A
Lecturas: Mt 4, 12-17. 23-25.
Sin darnos cuenta, hoy la liturgia nos mete en un Jesús adulto: el anuncio del Evangelio del Reino.
Ha pasado ya la parte de los Evangelista que nos narran algo de la infancia de Jesús, y hoy comenzamos a contemplar el inicio de su vida pública.
Hoy podemos contemplar así al Señor: el hombre fiel a su misión, a la tarea encomendada por el Padre.
Pero también podemos ver donde empieza esa misión: le llama Galilea de los gentiles, país de Zabulon y de Neftali. Es decir, Jesús comienza a predicar en una zona difícil, alejada, dura: el Señor va a lo alejado, a lo que no vale, a lo despreciado.
Y en mitad de esta realidad tan dura, Jesús hace el bien.
Contemplemos al Señor, y estemos con Él.
