Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo I del Tiempo de Adviento. Ciclo A.
Lecturas: Mt 24, 37-44.
Comenzamos este tiempo de Adviento con un texto un tanto extraño, al menos a mí parecer.
Pero hay un mensaje fundamental: la invitación que hace el Señor a estar en vela.
Jesús vivió y estuvo en vela: estaba atento a la vida, a sentir como él Padre la hablaba en lo cotidiano, a saber ver su paso en lo habitual. No solo en el . momento de su muerte, si no que en lo diario supo descubrir su presencia. Supo vivir en vela.
Hoy el Señor nos invita a ello: vivir en vela, a descubrir ese paso de Dios en nuestra vida. Igual que Él.
José Luis, vuestro Párroco
