Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo. Bautismo del Señor. Ciclo A
Domingo después de la Epifanía.
Lecturas: Mt 3, 13-17.
Durante todo el tiempo de Navidad se nos ha invitado a contemplar al Señor Jesús como el Dios que nace en Belén: cumplimiento de la promesa de Dios a su pueblo, en el seno de una familia, con una Madre, para todos los pueblos…
Hoy es el Padre mismo quien presenta a su Hijo. Por eso tiene tanto sentido este acontecimiento: «este es mi Hijo»
Hoy se nos invita a contemplar a Jesús como el Hijo de Dios. El estilo de Jesús, lo recordaba el profeta: «no clamará, no gritará, no apagará el pabilo vacilante, no romperá la caña cascada…»
Hoy podemos contemplar al Maestro: Jesús que se mete en el Señor de su mundo, que se inserta en un mundo concreto, sin buscar prebendas ni privilegios, y que es presentado por el Padre.
Estemos con El.
