Para leer el Evangelio: domingo 6 agosto 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Domingo XXIII del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Mt 18, 15-20.

Dentro de algo tan delicado como la corrección fraterna, Jesús hoy nos revela algo que no podemos olvidar. En ningún momento, y mucho menos si ejercemos tal corrección.

La corrección fraterna no es una mera crítica, ni tampoco expresar lo que no me gusta del otro.

El Señor lo formula muy bien: detrás de todo este texto hay un gran mensaje. Muy sencillo, pero fundamental: el deseo de Dios de salvar. Nuestra corrección no se da por nuestro deseo de imponer, o de fastidiar, o de hacer ver cuanto valemos. La corrección solo tiene sentido si buscamos lo que Dios desea: salvar.

Este es el primer mensaje de nuestro Evangelio; Dios nos desea salvar.

El otro mensaje: la presencia real del Señor en la comunidad.

Hoy podemos leer este texto, y contemplar así al Maestro: Jesús el Dios que nos desea salvar

José Luis, vuestro Párroco