Para leer el Evangelio: viernes 18 septiembre 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Viernes de la semana XXIV del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Lc 8, 1-3.

Según nos cuenta el Papa San Juan Pablo II es sorprendente caer en cuenta de la actitud de Jesús hacia la mujer: se mostró audaz y sorprendente para aquellos tiempos, cuando, en el paganismo, la mujer era considerada objeto de placer, de mercancía y de trabajo, y, en el judaísmo, estaba marginada y despreciada. Jesús mostró siempre la máxima estima y el máximo respeto por la mujer, por cada mujer, y en particular fue sensible hacia el sufrimiento femenino. Traspasando las barreras religiosas y sociales del tiempo, Jesús restableció a la mujer en su plena dignidad de persona humana ante Dios y ante los hombres.

Hoy podemos contemplar así a Jesús: el hombre sensible ante el dolor y el sufrimiento provocado por los prejuicios o hasta por la forma de vida de cada momento de la historia. Trata por igual a cada persona, reconociendo su dignidad y su valía.

Podemos leer despacio este texto, y pedirle aprender de su actitud ante quien sufre por cualquier motivo. Aprendamos a tratar bien al otro.

José Luis, vuestro Párroco