Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo V del Tiempo de Pascua.
Lecturas: Jn 14, 1-12.
Volvemos a los textos que ya hemos ido viendo, aunque ahora de forma «global».
El Señor está en la sobremesa de la cena, y allí nos muestra su corazón: nos repite «no temáis, nos invita a tener confianza en la vida, nos muestra su gran unión, o comunión, con el Padre.
Ante está lectura, podemos contemplar al Señor como el hombre unido al Padre que confía en Él, se sabe en sus manos, llamado a la vida en su casa. Por ello podemos hoy confiar en Él.
José Luis, vuestro Párroco
