Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Domingo X del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
Lecturas: Jn 6, 51-58.
Hoy la Iglesia nos propone contemplar la presencia real y misteriosa del Señor Jesús en la Eucaristía.
Hoy, apoyándonos en el Evangelio que vamos a escuchar, podemos contemplar a Jesús en el pan consagrado: el Señor se quiere quedar en el pan partido con una «doble intención»:
Presente en el símbolo de su vida, pan partido que se parte y se reparte para dar vida: alimenta y desaparece, pero da vida.
Invitación a estar unido con Él, en comunión con Él, haciendo nuestro su proyecto, su trabajo por el Reino.
Hoy os invito a estar un rato en silencio contemplando un sagrario, o la forma expuesta en la custodia, y saborear el saber que «Él está ahí».
José Luis, vuestro Párroco
