Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Lunes de la semana XII del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Mt 7, 1-5.
Suelo encontrarme con frecuencia personas que apoyan la crítica; también con frecuencia me encuentro con gente que habla para «imponer la verdad». O, apoyándose, o justificándose, en una aparente virtud, hablan de su amor a la verdad, «escueza a quien escueza». O a veces deseamos ejercer la «corrección fraterna». Tal vez vivamos en un auténtico autoengaño.
Creo que hoy el Señor nos pone en nuestro sitio. Y de la forma más auténtica y elegante posible.
Hoy podemos dejar resonar en nuestra cabeza sus palabras: «no juzguéis…la medusa que useis la usarán…»
Hoy el Maestro se nos revela como Aquel que no juzga, no condena, y nos llama a vivir el amor. Nos enfrenta a nuestro propio ser, y nos recuerda como actuar…igual que actuó Él.
Podemos descubrir hoy su obrar en este texto, y pedirle que nos conceda la gracia de desear actuar como Él.
José Luis, vuestro Párroco
