Para leer el Evangelio: martes 8 septiembre 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Martes de la semana XXIII del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Día 8 de septiembre, Natividad de Santa Maria.
Lecturas: Mt 1, 18-23.

Entramos hoy en esta fiesta, el nacimiento de María, contemplando la anunciación a José. Nos adentramos en el misterio del deseo de Dios de salvación para el mundo, que es el misterio mismo de Dios.

Según leemos este relato, podemos encontrar el deseo de Dios.

José ante el embarazo «infiel» de María, su desposada, piensa en cómo romper su compromiso pero con la intención de que no le pase nada (podria morir por adulterio) Es un hombre bueno, un santo en el mejor sentido de la palabra. Pura bondad.

Y con este buen hombre, Dios se nos revela: desea salvar al ser humano, y cuenta con nuestra colaboración para llevar eso adelante.

«No temas» dice el Ángel, y José obedece el deseo de Dios.

Hoy podemos contemplar así al Señor: Dios que desea salvarnos, que nos pide colaboración, que nos repite «no temas». Igual que hizo con María.

José Luis, vuestro Párroco