Para leer el Evangelio: miércoles 30 septiembre 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Miércoles de la semana XXVI del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Lc 9, 57-62.

Estamos ante tres posibles vocaciones donde Jesús «pone condiciones» a los llamados. Estas condiciones nos pueden situar acerca de cómo es el Señor.

Jesús, como indica la primera exigencia, no tiene donde reclinar la cabeza: es muy libre de la tentación de poseer, de querer tener cosas a toda costa.

Jesús no espera a estar libre para anunciar el Reino. Desde el principio se entrega plenamente a su misión: estando entre los suyos, o lejos de ellos, anuncia el Evangelio y vive la cercanía de Dios.

Por último, Jesús es el hombre de la esperanza, de la apertura hacia fuera, de ver y saborear el horizonte del proyecto de Dios para el mundo, el Reino. No mira para atrás, sabe lo que entrega, mucho, pero vive ya el encuentro pleno con el Padre.

Jesús nos llama a que le sigamos, Él va por delante.

José Luis, vuestro Párroco