Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Lunes de la V semana del Tiempo de Pascua.
Lecturas: Jn 15, 21-26.
Vamos entrando en el Misterio de comunión de Dios mismo, reflejado en las palabras de Jesús.
Jesús nos muestra su intensa union con el Padre, pero también nos hace ver que quien se une a Él, se une también al Padre. Por ello «hacen morada en aquellos que se abren a Jesús».
Unida a esta promesa, el Padre y Jesús desean «habitar» en cada uno de nosotros, está la segunda promesa: el propio Espíritu de Dios vendrá a nosotros. Él será quien nos acompañe .
Hoy podemos contemplar así a Jesús: el hombre en plena comunión de amor con el Padre, que nos promete su propio ser, su propio Espíritu, para que tengamos vida.
José Luis, vuestro Párroco
