Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Viernes de la semana IV del Tiempo de Pascua.
Lecturas: Jn 14, 1-6
Jesús hoy se revela como el camino, la verdad y la vida.
Pero toda la primera parte del texto también está lleno de esperanza: el Señor hace una promesa, nos hace una promesa, llena de vida: en su casa, la casa del Padre, el hogar de toda la humanidad, hay muchas estancias…lugar para todos.
Hoy, al leer despacio este texto, y visualizar el diálogo entre Jesús y los Apóstoles, podemos admirar al Señor como el camino que nos lleva al Padre, el sentido de la vida, la verdad, y la vida plena, aquello que nos hace gozar, y nunca sufrir.
Estemos un rato con el Maestro, dejémonos llenar por Él.
José Luis, vuestro Párroco
