Para leer el Evangelio: sábado 30 mayo 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Sábado de la semana VIII del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Mc 11, 27-33.

Me parece que estamos ante un texto complejo o, al menos para mí, difícil.

Parece que el Señor no quiere entrar en dar una respuesta ante una pregunta inquisitiva, calibrando la actitud, tal vez no muy bondadosa, de sus interlocutores.

Sin embargo, debajo de estas cuestiones, ¿qué podemos encontrar de como es Jesús?

Primero se pasea abiertamente por el templo, no se esconde. Está abierto a todos. Y les hace interpelarse a quienes le ven y le oyen.

Lo segundo es que les hace ver su incoherencia: ¿porqué no aceptaron a Juan?

Y, por último, les habla con mucha libertad.

Hoy podemos contemplar así al Maestro: un hombre libre, que no se deja manejar, y nos interpela: ¿le acogemos realmente?

José Luis, vuestro Párroco