Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Sábado, Santa María, Madre de Dios, solemnidad. Ciclo C
Lecturas: Núm 6, 22-27; Sal 66; Gal 4, 4-7; Lc 2, 16-21
Comenzamos el año fijándonos en María.
En mitad del tiempo navideño, la Iglesia nos invita a contemplar a María, la Madre de Jesús: María junto a Jesús, María que a veces no entiende, pero saborear y medita estás cosas en su corazón, María que «obedece» al Señor, y le pone el nombre: Jesús, Dios salva.
Al comenzar el año, nos fijamos en esta mujer, y oramos hoy por la paz. Tal vez vivir unidos al Señor, como María, sea trabajar por la paz, la igualdad. Y tal vez, el deseo de Dios, expresado muy bien en la lectura de los Números, sea la paz, sea que brille su rostro en el mundo entero.
Hoy os invito en medio de los jaleos de este día, a hacer un momento de silencio, a estar con el Señor, a fijarnos en María, y a pedir por la paz.
José Luis, vuestro Párroco
