Para leer el Evangelio: sábado 10 abril 2021

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Sábado de la octava de Pascua.
Lecturas:
Mc 16, 9-15.

Marcos es muy directo, casi brutal, con estas manifestaciones del Resucitado. De forma muy breve nos cuenta tres manifestaciones pascuales del Señor que serán mucho más extendidas por los otros evangelistas: a María Magdalena, a los discípulos de Emaús y a los once.
También revela de alguna forma la dificultad para creer por parte de los apóstoles. Les cuesta creer hasta que ellos no tienen la experiencia del encuentro con Jesús.
Pero una vez que la tienen, y está experiencia no se encierra en ellos (hay quienes la tienen antes y después de ellos), son enviados. Son enviados a anunciar el mensaje del Señor. A todos los pueblos. A toda la creación. Dios no puede ser encerrado en un solo lugar, para unos cuantos. Sino que Dios es para toda la Creación.
Hoy de nos invita a saborear este mensaje: Dios para toda la Creación, no podemos encerrar a Dios. Y Dios no es sólo un cuerpo doctrinal, ni unos dogmas. Es una Realidad que llena todo, todo lo invade de vida, y todo es llevado a la plenitud por Él, que es la Vida Plena. Jesús, ese reflejo de la Vida que es Dios.
Sería bueno leer y releer este Evangelio, y dejarnos llenar por el Señor, por nuestro Dios. Él, como con aquellos discípulos, está sentado a nuestra mesa, está inmerso en nuestra vida.

José Luis, vuestro Párroco