Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Sábado de la IV semana del Tiempo de Cuaresma.
Lecturas: Jn 7, 40-53.
Jesús levantó gran polémica. Este texto que hoy contemplamos y escuchamos nos lo indica.
Por un lado, de donde viene el Mesías: Belén, Nazaret…su familia davídica…
Por otro lado, el choque hasta con los guardias…no entienden.
Y por otro, el choque hasta en el sanedrín, el alto consejo judío: Nicodemo que desea conocer al Maestro, y tiene discusiones con otros miembros de esta institución.
Jesús, fuente de contradicción en su mundo…¿y en el nuestro?
Cuando el amor es realmente el criterio de nuestra vida, cuando hacer el bien es lo fundamental, y cuando la propuesta a vivir en cristiano es lo que nos mueve, tal vez nos surjan choques y conflictos. Igual que le pasó a Él.
Hoy podemos contemplar al Señor así: en mitad de sus conflictos, es fiel al Padre, fiel a su misión.
José Luis, vuestro Párroco
