Para leer el Evangelio: martes 26 mayo 2026

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Martes de la semana VIII del Tiempo Ordinario (Ciclo A).
Lecturas: Mc 10, 28-31.

Hoy esta lectura nos llama a ponernos ante Jesús en silencio, como Pedro aquel día.

Pedro habló desde lo que había dejado, desde el cansancio y la esperanza de quien lo ha apostado todo por seguirle.

Hoy nos preguntamos cada uno: ¿Qué he dejado yo por Ti?
¿Qué me cuesta dejar?
¿Qué retengo con miedo, como si mi seguridad estuviera ahí y no en Ti?

Nos quedamos con la respuesta: «Cualquiera que deje casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, recibirá cien veces más ahora en este tiempo, y en el mundo futuro vida eterna».

No promete que será fácil.
Promete que no será en vano.
Promete que lo que dejamos por El se transforma en vida, en hermanos, en familia, en abundancia que no sabía buscar.
Pidamos que perdone nuestros cálculos pequeños.
Que nos enseñe a fiarnos de tu medida, que no es la nuestra
Que nus enséñe que el último puede ser el primero, si es el primero en confiar.
Hoy no pedimos grandes cosas.
Solo que nos ayudes a dejar un poco más.
Un poco más de control, un poco más de orgullo, un poco más de lo que nos ata y no me deja correr hacia Ti.
Quédate conmigo en este silencio.
Habla Tú ahora.

José Luis, vuestro Párroco