Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.
Martes de la semana V del Tiempo de Cuaresma.
Lecturas: Jn 8, 21-30.
El Evangelista hoy hace referencia al relato del Éxodo de Israel por el desierto, la plaga de serpientes.
El Señor habla de cuando le «levantemos» sobre la tierra. Igual que con el estandarte de la serpiente, que al ser mirado, sana, El tiene esa capacidad de sanación. ¿Porqué? Por su íntima comunión con el Padre.
Según leemos el texto, podemos descubrir esa comunión.
Hoy al leer este texto, encontramos como se revela Jesús: el hombre Dios unido al Padre intensamente, con total comunión, que trae la salvación, la sanación al mundo. A ti y a mi.
José Luis, vuestro Párroco
