Para leer el Evangelio: viernes 1 enero 2021

Con estas palabras no pretendemos explicar ni suplantar el Evangelio diario, sino dar pautas para contemplar esta lectura, sabiendo que lo fundamental es leer, saborear y gustar internamente el Evangelio, descubriendo más hondamente como es el Señor.

Viernes, solemnidad de Santa María Madre de Dios.
Lecturas: Núm 6, 22-27, Sal 66, Gal 4, 4-7 y Lc 2, 16-21

Hoy es un día de bendición. No hay más que ver la primera lectura. La bendición de Dios al pueblo por medio de Moisés.
Y, por supuesto, la mejor bendición es el don que nos da el Padre: Jesús el Señor.
Hoy se nos invita a contemplar a la mejor discípula de Jesús: María, su Madre, la persona que mejor recibe y acoge la bendición de Dios para el mundo entero, la que saborea todas estas cosas en su corazón, y no hace alarde de su categoría de Madre del Señor, sino que vive profunda y mansamente ser la Madre de Dios, mirando con esperanza a todas la gentes por lo que Dios hace en su vida para bien de todos. Ser Madre realmente es amar. Intensa, íntima y profundamente. Generar vida desde las entrañas, desde lo más hondo de nuestro ser. Igual que hizo María.
Al contemplar hoy a esta gran mujer, sintamos que como ella estamos llamados a estar unidos, profundamente unidos, con el Señor, y a «ser madres», generar vida desde lo más íntimo nuestro, desde nuestras entrañas.
¡¡¡ Feliz Año Nuevo a todos. Y un fortísimo abrazo !!!

José Luis, vuestro Párroco